No todo son esvásticas en Mar del Plata: algunas conciencias siguen de pie y se expresan con esta claridad.

Eso es lo que Gramsci denominaba “núcleos de buen sentido”, esto es, sectores de la sociedad cuyo sentido común no está totalmente colonizado por el poderoso. En esos núcleos debemos construir la verdadera resistencia, que es cultural y debe marchar al frente de la sociedad entera marcando el camino a recorrer. A esos núcleos nos referimos cuando decimos “vanguardias”. Lo son porque están un paso por delante del sentido común y allí ejercen sobre este una fuerza decisiva.

En otras palabras, los que sabemos algo más que dicho por medios de difusión de las corporaciones tenemos la obligación de expresarlo todos los días. Si la vanguardia se calla, la sociedad muere. Si se calla el cantor, calla la vida.

Todavía te tenemos fe, Mar del Plata. Y te amamos.