Este fin de semana tuvimos, para alegría de todos, la primera señal de que el futuro se acerca, lento, pero viene. Y es que en la provincia de Río Negro, en donde Miguel Ángel Pichetto ha insistido en imponerse como gobernador y en formar un sector del peronismo que sigue perdiendo terreno, el compañero Carlos Vazzana del Frente para la Victoria se impuso en las elecciones a intendente por la localidad de Villa Regina. Esto luego de pasar por un interinato de 6 meses que asumió en lugar de Daniel Fioretti, del frente oficialista Juntos Somos Río Negro, que tuvo que renunciar mientras avanzaba sobre él un juicio político.

Lo destacable de esto no es sólo el hecho de ser la primera elección que se hace en camino al 2019 y que es ganada por el kirchnerismo, sino además el contexto en que esto sucede: Vazzana asume una intendencia en condiciones económicas complejas, con todo el aparato del gobierno de Cambiemos accionando para descalificarlo y comprar voluntades e incluso con dificultades de salud personales que le impidieron, prácticamente, salir a hacer campaña. Porque no es para dejar pasar: el oficialismo, desesperado por la inminente pérdida de una intendencia en medio de un panorama nacional de alta tensión política, hizo de todo para quedarse con la elección. Desde “periodistas” (entre enormes comillas) saliendo en las radios a mentir hasta reparto de tickets, alimentos, chapas y subsidios; todo para doblegar la voluntad de las mayorías, que finalmente dieron su apoyo a Vazzana.

Se agotan los recursos

En este sentido, las buenas noticias son varias y todas de gran importancia de cara a lo que se está gestando a futuro. Porque lo que podemos observar es que se les van agotando los recursos para sostener la mentira con la que llegaron a ser gobierno: ya no alcanza con tapar baches y decir cualquier disparate, porque en cuanto la gente pudo comparar el desastre con la reparación y organización que trajo Vazzana con su equipo de trabajo, entonces la conciencia popular tuvo de dónde agarrarse para poder elegir lo que es mejor para el pueblo. Ahí está la clave de lo que debemos entender para poder estar en donde queremos estar el próximo año, con las necesidades de las mayorías sobre la mesa y en el poder para satisfacerlas.

¿Qué hizo Vazzana para ganar con todo esto en contra? Hizo lo que los representantes de los pueblos deben hacer, observó los problemas y los fue solucionando según su prioridad. ¿Y cómo enfrentó las provocaciones del enemigo? Trabajando y enfocándose en su tarea, mostrándole a los vecinos de qué manera se iban arreglando las deficiencias de la localidad. Y no es que le haya sido fácil, pero lo cierto es que podemos tomar como muestra el resultado dentro de una provincia cuyo gobernador es oficialista y que, aún así, no pudo ni con todos los recursos a disposición sostener su influencia sobre esta localidad. Entonces, aunque sea tan sólo la punta del iceberg, lo cierto es que podemos empezar a ver que el tiempo de volver a crecer se avecina.

El intendente electo Carlos Vazzana junto a Martín Soria, candidato a la gobernación de Río Negro, durante los festejos el domingo en Villa Regina.

Es bueno -aunque cuando suceda nos espante- poder ver todas las estrategias del enemigo expuestas, ya que de esta manera tenemos la posibilidad de ir articulando con inteligencia nuestro proceder para no caer en su juego. Es fundamental tener claridad sobre el suelo que pisamos, para no tropezar en el camino y así poder construir aquello que sea la síntesis superadora de lo que supimos conseguir. Entonces celebramos, con mucho entusiasmo, la victoria del compañero Vazzana, porque con esto podemos ver, después de mucha oscuridad, que empieza a asomar la luz al final del túnel.

Hay futuro. Hay 2019.

Por Romina Rocha.