Los últimos días han sido particularmente movilizadores para el conjunto social por diferentes motivos, todos ellos vinculados a los tejes y manejes que el gobierno neoliberal y neocolonial de la segunda alianza Cambiemos viene realizando para despegarse uno por uno de todos los problemas y desgracias que su gestión de negocios ha provocado entre los trabajadores.

Entre tarifazos, fotocopias de cuadernos de dudosa procedencia, subida del dólar, corridas bancarias y tragedias como la ocurrida en la escuela No. 49 de Moreno la pasada semana, el plan de quienes están al frente de la administración de los recursos de todos los argentinos se basó únicamente en despegarse de las responsabilidades por la pérdida no sólo de las condiciones mínimas de los establecimientos educativos, sino además y para peor, por las vidas humanas que la desidia del gobierno de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires y de Mauricio Macri en el ejecutivo nacional han volcado sobre la comunidad estudiantil.

Para tapar tamaña desgracia, la misma Vidal aprovechó el momento en que gran parte del país estaba atendiendo el debate en el Senado sobre la ley de despenalización del aborto para hacer un raid mediático en el que una a una se fue desligando de todas sus responsabilidades por lo ocurrido en Moreno días atrás. Radio, televisión y medios gráficos de los grupos amigos y aliados del gobierno le sirvieron a la María Eugenia Vidal de plataforma para instalar, una vez más, mentiras en los lugares de la verdad. Y a quien encontraron distraído, sin estar muy al tanto de lo que había ocurrido ni con los aportantes truchos, ni con las denuncias por corrupción en su partido ni tampoco sobre la realidad de las escuelas públicas de la provincia, pudieron, una vez más, venderle gato por liebre.

Si ven un problema, un K lo hizo

Ante todo, la reiteración de las estrategias tiene que ver con ametrallar el sentido común colonizado ya hace tiempo por esos medios que el gobierno nacional-popular quiso equilibrar y desmonopolizar a través de la hoy cajoneada Ley de Medios, porque después de años de acusar al kirchnerismo de cuanto problema hubiera o pudiera haber en nuestro país, hoy sólo es cuestión de repetir el mismo verso casi como un mantra para que penetre en la cotidianidad de quienes no escapan -por cansancio, por ignorancia o simplemente por odio- del relato que los medios de difusión hacen sobre lo que sucede en nuestro país.

Entonces, Vidal sólo tuvo que decir lo que para nosotros es un absurdo, pero para quienes creen que ella es una leona es absoluta coherencia: si se llamó a silencio con las muertes fue por respeto a las familias y no porque estaba viendo de qué manera despegarse del problema; si hubo una explosión fue porque el concejo escolar es kirchnerista y no porque la propia gobernadora no atendió a las demandas que los mismos fallecidos le hicieron a ella de manera directa; si hay algo que ver sobre los aportantes truchos que lo demuestren en la justicia en lugar de hablar de la cantidad de pruebas que hay que demuestran su participación activa en el fraude electoral y, como siempre, que si ella da la cara es porque no tiene nada que esconder, en lugar de que se entienda que estuvo guardada todo este tiempo esperando el momento adecuado para taladrar con su discurso ya bien aceitado y así salir limpia de los escándalos que la tienen como protagonista.

A quienes estamos al tanto de todo lo que las corporaciones al mando del poder en la Argentina están haciendo, todo esto nos suena a obviedad, creemos que nadie puede caer en semejantes engaños siendo que hay evidencias sobradas de la culpabilidad de todos los funcionarios del actual gobierno en la destrucción de los derechos de los trabajadores. Pero, lamentablemente, hay un sector de nuestra sociedad que está completamente absorbido por ese discurso hegemónico que dice que mentira es la verdad y transforma, con un par de puestas en escena y todos los medios masivos a disposición, los hechos en metáforas y las desgracias en destino.

Entonces, la tarea que tenemos hoy es mucho más ardua de lo que había sido hasta ahora, ya que no sólo estamos luchando por la exposición de la corrupción, la desidia y la destrucción sistemática de las mayorías populares por parte del gobierno actual, sino además, una vez expuesta la verdad, por lograr que se mantenga en ese estado y no pase, como viene sucediendo, a ser una verdad a medias y progresivamente un invento o una locura de quienes defendemos a capa y espada los derechos del pueblo todo.

No podemos ni debemos seguir dándoles espacios, no hay lugar a distracciones ni disputas entre nosotros mientras sigan sobre nuestras cabezas quienes vinieron a terminar el trabajo que las dictaduras cívico-militares-mediáticas vinieron a hacer en nuestro país. Están destruyendo más de 200 años de construcción patriótica para convertirnos nuevamente en colonia y, así, terminar de hacerse de los recursos de nuestra tierra para beneficio de los intereses foráneos que vinieron a tomar revancha por los 12 años que fueron del pueblo. Que no nos pasen más elefantes porque ya nos están aplastando.

Marco Antonio Leiva
Referente nacional
Identidad Peronista