Cada 4 de diciembre vuelvo a repasar cómo hemos llegado hasta este momento, qué pasos di para ser quién soy hoy y siempre, sin excepción, la presencia de un ser humano extraordinario es la que determina los valores y las convicciones indeclinables que me acompañan: Hebe, la madre de todos, me ha brindado su amistad. Y es por ella y para ella que estas palabras salen desde un amor invencible para que el mundo sepa cuán importante es en la vida de un argentino el contar con este vínculo con la memoria, la verdad y la justicia. Es por eso que voy a hablarte a vos, adorada amiga, como si estuviera viendo esos ojos llenos de historia, lucha y amor en este, un nuevo día en que celebramos tu llegada irreemplazable al mundo.

Hebe: el día en que me dieron el pañuelo blanco fue de los más emotivos de mi vida. Sentí que pasaba a formar parte de su batalla descomunal en contra de la bestia asesina y por la luz y la libertad, sentí vibrando en cada parte de mi humanidad el dolor, el amor y la determinación que te guían desde hace más de cuatro décadas y que no te permiten jamás perder el rumbo, convirtiéndote en el faro eterno de nuestro pueblo en la búsqueda de la verdad. Pero es tan inmensa tu generosidad que, aunque yo ya me creía realizado con el regalo de tu amistad y el tesoro de este pañuelo, el año pasado, en la histórica marcha de cada 24 de marzo, me invitaste a subir al camión que te llevaba a vos y a las Madres de la Plaza a hacer ese recorrido junto al pueblo que no se rinde y que las sigue acompañando hacia la victoria. Sentí ese día el calor de ese momento compartido, la intensidad de ese movimiento que no se detiene y que nos enseña a ser mejores personas cada día. Y eras vos, enorme Hebe, quien me había tendido la mano para hacerme parte de esa confluencia divina que me acompañará para siempre.

Pero claramente tu impronta en nuestra comunidad no se limita a lo mucho que has aportado a mi vida en lo personal, que es satisfacción para un solo individuo, con todo lo que me has enseñado y el amor que agradezco a Dios me des con tanta generosidad y ternura desde hace tanto tiempo. Tu nacimiento marca un antes y un después en la historia de nuestro país, porque la oligarquía rancia no contaba con que de su miseria surgiera una mujer con el coraje y la potencia que vos tenés desde aquel día en que empezó el horror. Tu lucha, que está marcada por un dolor que nadie salvo vos misma puede entender, es fuente de vida y emoción profundas que no nos ha permitido, a pesar de todo lo que han intentado hacer para callarte, perder el rumbo en esta Argentina que sigue en la puja entre los miserables de siempre y un pueblo que no se quiere entregar.

Tu compromiso social, tu determinación política, tus acciones muchas veces invisibles para las mayorías, pero trascendentales para quienes han sido bendecidos con tu presencia, son patrimonio de toda la humanidad ya que has dado las lecciones más grandes sobre cómo podemos cambiar el mundo cuando es el amor por la verdad y la justicia lo que guía la voluntad de las personas. Te has enfrentado cara a cara con la muerte más veces de las que uno se puede siquiera imaginar, te han intentado doblegar de las maneras más inauditas por causa de los intereses que has expuesto con tu lucha, te han intentado ensuciar de las maneras más ruines para bajarle el precio a tu vida y a tus logros pero todo esto, aunque ha dejado marcas, jamás pudo con tu entereza y tu capacidad inagotable de amar.

Porque eso es lo que marca tu existencia, mi entrañable Hebe: sos el amor hecho mujer, madre, compañera, guerrera y vencedora de todo mal. Sos la imprescindible a la que debemos cuidar y acompañar siempre hasta la verdad y más allá, porque sos el ejemplo de lo que pasa cuando el corazón late más fuerte que cualquier maldad.

Amada Hebe: en este 90°. natalicio tuyo y más que nunca, quiero recordarte que hay todo un pueblo que agradece tu lucha y que está dispuesto a seguir dando batalla porque si vos estás de pie hoy, tanta historia después, todos nosotros tenemos mucho más por hacer por este suelo que nos vio nacer.

Gracias por tanto, Hebe.

Marco Antonio Leiva
Referente Identidad Peronista
Mar del Plata