A continuación vamos a compartir un anexo del decreto presidencial emitido el 30 de julio de 2018 como parte de la Directiva de Política de Defensa Nacional de la República Argentina. En dicho anexo, podemos encontrar dos partes cruciales para comprender cómo nos han eliminado la posibilidad de tener una hipótesis de conflicto anulando todo lo que ocurrió desde el siglo XXI en adelante en toda la región, negando de esta manera todos los golpes de Estado, los conflictos armados y las guerras, incluyendo la de las Islas Malvinas. Y esto no es casual ni es un error, es parte del plan de indefensión que estaba incluido en el saqueo a la Patria para dejarnos, efectivamente, sin posibilidad alguna de protegernos ante ningún tipo de ataque extranjero.

Es un documento de 39 páginas, del que destacamos las páginas 10 y 22 en las que puede leerse lo siguiente:

“Diagnóstico Regional

En el siglo XXI, América del Sur ha logrado consolidarse como una
zona de paz, caracterizada por la ausencia de conflictos interestatales, el respeto delos Derechos Humanos y la promoción del sistema democrático de gobierno. Los países de la región exhiben un elevado compromiso con la resolución de
controversias en el marco del Derecho Internacional, principalmente en el ámbito de
la ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU). En el plano hemisférico, la
ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA) constituye un ámbito de
diálogo que promueve activamente la resolución diplomática de los conflictos, como
así también la creación de nuevas instancias de cooperación. La Argentina participa
activamente en el MERCADO COMÚN DEL SUR (MERCOSUR) a partir del cual ha
promovido el acercamiento a la ALIANZA DEL PACÍFICO.

Este desarrollo histórico se ha visto deteriorado significativamente en
los últimos años producto de la crisis que atraviesa la REPÚBLICA BOLlVARIANA DE VENEZUELA. El gobierno venezolano persiste en sus esfuerzos por consolidar un régimen autoritario que viola de manera sistemática las libertades fundamentales y los derechos políticos de sus ciudadanos. La crisis política, humanitaria, social y sanitaria que atraviesa la REPÚBLICA BOLlVARIANA DE VENEZUELA atenta  contra la consolidación de la zona de paz sudamericana, dado que afecta negativamente la estabilidad de la región, especialmente la de los países vecinos. Estos últimos enfrentan un creciente flujo de refugiados que impacta sobre las economías limítrofes; generando condiciones propicias para la criminalidad organizada y el narcotráfico, y produciendo un efecto derrame hacia el resto de la región que debilita su gobernanza.

Pese a la situación excepcional que representa la crisis venezolana, en
las últimas décadas los países de América Latina exhibieron una notable capacidad
para administrar sus diferendos, incluso aquellos asociados a cuestiones limítrofes
y/o territoriales, mediante mecanismos e instancias diplomáticas. Esta disposición
colaborativa se ha visto afianzada por la proliferación de medidas de confianza
mutua y de esquemas de cooperación militar, tanto a nivel hemisférico como
regional y subregional. Este compromiso se ha traducido en una baja probabilidad a
futuro de ocurrencia de conflictos militares interestatales”.

Es decir, no existió nada de lo que nos pasó, no tuvimos dictaduras ni guerras, nada de nada, salvo la crisis de Venezuela que es el mayor problema de la región, en especial los inmigrantes que representarían un peligro para todos los países latinoamericanos. Es el enemigo interno que quieren crear.

Y luego leemos, para colmo de males:

“Además del interés asociado a la preservación de sus recursos
naturales pesqueros e hidrocarburíferos, la importancia estratégica del Atlántico Sur
es fundamental para los intereses nacionales hacia el continente antártico.
La REPÚBLICA ARGENTINA mantiene su reclamo de soberanía sobre
las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SÁNDWICH DEL SUR y sus
espacios marítimos e insulares. La reciente mejora en la relación con el REINO
UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE contribuye al logro de este
objetivo nacional irrenunciable, ya que favorece un espacio de oportunidad para
incrementar la cooperación bilateral y promueve el interés nacional de preservar y
explotar los recursos naturales allí existentes”.

Ergo, somos socios comerciales de los ingleses y gracias a las relaciones que el gobierno argentino tiene con ellos es que podemos explotar nuestros propios recursos. Y esto parece que debiera ser motivo de celebración.

Cuando sostenemos y repetimos que vinieron a robarnos la Patria no estamos sobredimensionando, por el contrario, estamos apenas delineando los límites y alcances del plan con el que la oligarquía vino a transformar a la Argentina en colonia de una vez y para siempre. Por eso impera ganar las elecciones de este año, nuestra tarea es persuadir, con paciencia y con amor, al vecino que fue estafado por esta runfla de delincuentes. Porque el enemigo no es el que votó a Macri, el enemigo es Blanco Villegas y su escuadrón de la muerte y es a ellos a quienes tenemos que sacar del poder. Nos va la vida en ello.

Acá el PDF para que lo puedan leer: 5568234A01