Lo que pasó este fin de semana en 3 de las 5 provincias que definían su proyecto de gobernabilidad y sus PASO fue un paso más al frente para el peronismo unificado en la Argentina que ya no soporta el plan de saqueo de la actual gerencia corporativa que permanece en el ejecutivo nacional. Porque además de los 3 triunfos del peronismo y un guiño del radicalismo que no es, necesariamente, a Cambiemos, lo cierto es que la única cosecha positiva que Macri ha levantado en lo que va de este año electoral fue en la provincia de Jujuy, con un Gerardo Morales que tiene el apoyo absoluto de Nación, además de las corporaciones multinacionales que están haciendo fuertes inversiones en la provincia a costa de la salud de la población, todo gracias a la “capacidad” de Morales de hacer lo que sea necesario para permanecer en el poder.

Pero no es sólo su mérito el haber ganado una reelección: ahí lo que vimos fue el síntoma de lo que sucede o puede suceder cuando entre nosotros no nos ponemos de acuerdo, ya que el peronismo allí fue todo fragmentado en lugar de encolumnarse como sucedió, por ejemplo, en la provincia de Entre Ríos que obtuvo el triunfo de Bordet por amplio margen. Entonces el otro mensaje, que no es el que tiene que recibir Macri sino el que debemos incorporar nosotros sin dudarlo es: unidos o dominados, como dijera el propio Perón al visualizar estos tiempos que hoy vivimos.

Porque no debemos, bajo ningún aspecto, creer que de cualquier manera hubiera ganado Morales debido al fuerte blindaje que tiene, además del apoyo económico y judicial, para evaluar lo sucedido en Jujuy, donde mantienen presa a una compañera hace más de dos años por hacer peronismo y dignificar a los más pobres como hizo Milagro Sala. No. Lo que debemos aprender de este fin de semana es que sin los mejores no alcanza, pero con ellos solos no es suficiente (parafraseando al propio Fernández meses atrás al referirse a la unificación del peronismo con Cristina). El gobierno del pueblo sólo será posible en tanto y en cuanto seamos capaces de dejar de lado todas nuestras diferencias en pos de la construcción de un gran frente nacional que vaya de frente y en bloque a derrotar al gobierno de los pocos, que es el que nos está hambreando y saqueando a todos los demás por igual.

Y es que no se trata de un fenómeno local solamente: a la vez que recibíamos los primeros resultados de las elecciones del día de ayer, desde Brasil llegaban las primeras noticias acerca de cómo el Juez Moro, ahora ministro de Justicia de Bolsonaro, hubo de hablar por mensajes que ahora ven la luz acerca de cómo debían apresar a Lula para quitarlo de la carrera electoral e impedir que ganase las elecciones del pasado 2018 en el gigante del sur. Esto también nos habla de cómo está cambiando todo el escenario en la región, que de tanto golpe vuelve a resurgir en su proclama por la verdad y la justicia que nos vinieron a arrebatar.

Entonces de este final de la primer parte del año que ya es un punto de inflexión en nuestra historia, lo que podemos ir concluyendo es que aquello que decía Perón sobre que “la unidad nos da la fuerza, la solidaridad la cohesión” es una premisa básica e irrenunciable a la que no debemos perder de vista, no sólo como argentinos sino también como latinoamericanos, ya que la lucha es una sola y es por ser libres, justos y soberanos de una vez, porque en este continente tenemos los recursos, las riquezas y la capacidad de ser potencia en un mundo en el que estas virtudes escasean, pero para lograrlo debemos decidirnos y dejar de lado las diferencias y las distancias, recordando que sólo se trata de ponernos de acuerdo en que si entre hermanos nos peleamos, como decía el Martín Fierro, nos devoran los de afuera.

Elegir no es sólo tomar una decisión, es asumir el compromiso de formar parte de un proyecto del que todos somos un engranaje vital, porque como reza la entrada al Centro Cultural Kirchner, que mira de frente a la Casa Rosada custodiado por Juana Azurduy, “nadie es la patria, pero todos lo somos”. Y lo dijo Borges, que también es parte de nosotros.

MARCO ANTONIO LEIVA
IDENTIDAD PERONISTA
MAR DEL PLATA